El nacimiento de Cristina

El inicio de Cristina.

Mi nombre es Cristian, nací en un pequeño pueblo al sur de México, fui hijo único pues mi madre se divorcio de mi padre cuando yo tenía un año de edad, nunca conocí a mi padre, mi vida transcurrió normalmente pero con muchas carencias, vivíamos mi madre y yo en una pequeña casa de renta y mamá trabajaba en una procesadora de cítricos como obrera.

Durante el día yo estaba en una guardería del gobierno así que solo veía a mi madre por las noches, al cumplir 6 años mama me inscribió en una escuela rural, era para mí un lugar agradable con muchos amigos y amigas, aprendía muchas cosas interesantes y jugaba, mama pasaba a las 6 PM por mi y convivíamos alegremente a pesar de las dificultades económicas, así pase toda mi escuela primaria y secundaria, pero las dificultades económicas se presentaron cuando yo tenía que cursar la escuela en Preparatoria, yo ya tenía 14 años pero mamá debía enviarme a otro poblado pues en el mío no había escuelas de Preparatoria y eso costaba en pasajes y útiles escolares, mama no tenía dinero para eso, admás ella me ocultaba algo respecto a su salud pues en repetidas ocasiones faltaba al trabajo y se quedaba en cama.

Mamá tenía una hermana en Cuernavaca, una ciudad muy bonita a unas 6 horas de distancia por carretera de mi pueblo , ella se llama Ana y había ganado un juicio de divorcio que le dejaba mucho dinero mensualmente de su ex – esposo quien era un acaudalado empresario del ramo textil.

Un día, la tía Ana nos visito, Mamá le había escrito y le confesó nuestras dificultades económicas, y el problema de salud que ella padecía, la Tía Ana nos llevo varios paquetes con Ropa y comida, debo admitir que cuando la vi me pareció una señora muy bonita y elegante, vestía ropa muy cara y tenía puestos unos zapatos de tacón muy altos, mamá nunca había usado ese tipo de zapatos, la mirada de Ana era fuerte y su cara de aspecto rudo, parecía estar molesta con todo, me impactó pues me daba temor. Mama agradeció los presentes y la invitó a pasar unos días con nosotros pero ella, con voz firme dijo:
“Hermana solo estaré aquí unas horas, tu carta me impactó mucho, pienso que tu condición económica es muy precaria y tu salud es mala, no tengo la posibilidad de hacerme cargo de ti y de Cristian pero vengo a ofrecerte algo de ayuda económica para que te atiendas de tu enfermedad y hacerme cargo al menos de tu hijo, te propongo que lo dejes vivir en mi casa hasta que termine su preparatoria y sus estudios profesionales y entonces el podrá regresar para trabajar y ayudarte, Cristian podría estudiar en la preparatoria de la Universidad en Cuernavaca y acompañarme durante ese tiempo, vivo sola y no es problema para mí su alimentación, su vestido y su pago de la Universidad, piénsenlo, esta sería la única oportunidad para Cristian, al menos que quieras que el niño pase a ser un obrero en alguna empresa de aquí.”
Mamá me miró, le pidió a mi Tía unos minutos para que Mamá y yo platicáramos y me llevó a la recamara para decirme:
“Mira hijo, yo te quiero mucho, estoy muy contenta que estés aquí conmigo pero debo admitir que Ana tiene razón, yo no puedo pagar ni siquiera la Preparatoria, mucho menos la Universidad, creo que es una buena oportunidad para ti, podríamos vernos en tus vacaciones y ya sin los gastos tuyos me atenderé mis enfermedades y hasta podría visitarte en alguna ocasión, que piensas?”, Yo le conteste:
“Tengo miedo mamá, no sabía que estabas enferma y quizás deba quedarme a cuidarte, además no conocía a la Tía y parece que no le agrado, yo no tengo problema de quedarme sin estudiar pero si tu así lo quieres puedo aceptar solo con la condición de que si no me gusta me regreso”
Mamá me abrazo y dijo “Ese es mi chico, yo si quiero que estudies una Carrera, quizás sea duro pero quiero que aceptes y ayudes en lo que puedas a tu Tía, recuerda, ella va a gastar una fortuna en ti y debes ser siempre agradecido con ella, debes tolerarle su carácter y estar siempre dispuesto a ayudarle por lo que ella está haciendo por nosotros”
Yo acepte y de inmediato mamá hizo mi maleta.
En unos minutos estaba yo con mi Tía en su Auto con un chofer que nos trasladaba a la Ciudad de Cuernavaca, yo nunca había salido de mi pueblo y todo el camino me la pase asombrado viendo por la ventana con lágrimas en mis ojos, tal vez por tristeza y tal vez por asombro.
Para mi sorpresa mi Tía se porto sumamente amable y cariñosa conmigo, me contó historias de su infancia junto con mi mamá que yo desconocía, eran vivencias graciosas y me reía mucho, ella me conto de su ex – esposo y de cómo la había dejado por otra mujer, cundo lo contaba veía ira en sus ojos. Debió dolerle muchísimo su divorcio pero no derramaba ni una lagrima, solo su cara se endurecía de enojo y furia cuando lo contaba.

Finalmente llegamos a Cuernavaca, la casa de la Tía no era muy grande pero si muy bonita, el jardín se juntaba con un campo de Golf, todo era muy verde , la casa solo tenía 2 recamaras, la mía era espaciosa, comparada con la que tenía en mi pueblo, y tenía un baño para mi solo, en el closet había ropa de mujer cuidadosamente protegida por bolsas pero tenía suficiente espacio para acomodar mis pocas pertenencias, había en mi closet también varios pares de zapatos de mujer cada uno en sus respectivas cajas, en mi cuarto también había un enorme mueble con espejo y en sus cajones algunos artículos de maquillaje, ropa interior femenina, medias y pijamas pero también 3 cajones vacios en donde acomode mi ropa interior. El baño tenia una tina con regadera y también artículos de limpieza como jabones y shampo pero para mujeres.

La Tía entro a mi recamara y me dijo “Espero que no te incomode que aquí guarde algunas cosas, muchas de ellas son de amistades que en ocasiones se quedan a dormir pero no te preocupes que eso se acabó pues es tu recamara de ahora en adelante, luego hablo con mis amigas para que se lleven sus cosas.

Ana no tenía servidumbre por lo que me invito a hacer la cena y con mucho entusiasmo me enseño a cocinar, al terminar de cenar lavamos los platos y después fuimos a la sala a ver televisión, era Sábado y la pasamos muy contentos, a la hora de dormir me pidió ir a mi habitación y me dijo que al día siguiente debíamos ir de compras.

Por la mañana me levante, me bañe y fui a la cocina a desayunar, mi tía no se había levantado por lo que aproveche y con lo que encontré en el refrigerador, que era mucho, prepare unos huevos revueltos con jamón y tocino, calenté unos frijolitos y tosté algunos panes, mi tía entró a la cocina y se alegro mucho de mi ayuda, desayunamos y de inmediato fuimos a un centro comercial de compras.

En el centro comercial mi tia me llevo a una tienda y con ayuda de las dependientas me tomaron medidas de todo mi cuerpo, Ana me comentó que era para saber que ropa comprarme, después compramos un par de camisas y otro par de pantalones luego me miró y me dijo: “debo llevarte con mi peluquera, tu cabello está demasiado largo y descuidado”, fuimos a un salón de belleza y ella le pidió un corte a su peluquera para mi, creo que eran grandes amigas porque se alegraron mucho de verse, luego Ana le dijo “Quiero un corte para mi sobrina Cristina y de inmediato me sentaron en un sillón, yo estaba nervioso pues en el sitio solo había mujeres, pensé que había escuchado a mi tia llamarme “ Mi Sobrina Cristina” en lugar de “Mi sobrino Cristian” pero pensé que quizás era un error, al terminar mi cabello estaba en un corte que me disgustó, parecía más un corte de niña que de niño, era corto pero con fleco y mis orejas tapadas de pelo, le confesé a mi tía mi disgusto y ella con una sonrisa me dijo en voz baja, “Cristian, has estado en un pueblito muy alejado de la civilización, este corte es muy común tanto en los niños como en chicas pero asi se usa y estarás en la moda para que tus compañeros de la escuela te acepten” yo quede un poco confundido pero no quería desentonar con los compañeros de la escuela por lo que acepte.
Cuando nos despedimos de la peluquera escuche que ella le dijo “Te toca el Jueves en tu casa Ana” y mi tía le contesto, “Así es, las espero a todas”

En el camino Ana me dijo que todos los jueves tienen ella y otras amigas una reunión, que se juntan semanalmente en una casa distinta y que en esta ocasión a ella le toca”, aproveche para preguntarle a mi Tía porque me llamó Cristina ante su amiga y ella me dijo que llegando a la casa me explicaría algunas cosas. No le di mayor importancia y seguí viendo el paisaje por la ventana del auto.
Al llegar a casa me dispuse a acomodar en mi closet mi ropa nueva y la que aun tenía en la maleta, de pronto mi tía se presento y me pidió que nos sentáramos en la cama a platicar, yo la vi preocupada y lo pregunte “ ¿Qué pasa tía, algo anda mal?”. Ella me dijo “Mira Cristian, no sé como explicártelo, creo que nunca debimos haber ido al salón de belleza, estoy muy preocupada de que me interpretes mal y por eso tengo que confesarte algo”.
Yo vi a mi Tía con tristeza en sus ojos y hasta un poco nerviosa por lo que dije “Dime Tía, no te preocupes, que te pasa?, en que puedo ayudarte?”
Ana se limpio el rostro con un pañuelo y me comentó: “Te voy a contar una historia que quisiera quedara en secreto entre nosotros” Yo intrigado acepte, “lo que sucede es que cuando mi esposo me abandonó, caí en una enorme depresión al grado de que me hospitalizaron pues yo quería quitarme la vida, en el hospital después de tratarme con antidepresivos me enviaron con un Psicólogo que en verdad me ayudó mucho, pero no podía olvidar mi frustración por la separación y luego por el divorcio, entonces mi Psicólogo me sugirió asistir a un grupo de ayuda, eran unas 8 mujeres que todas habían tenido el mismo problema que yo, todas eran divorciadas y abandonadas, así conocí a mis amigas actuales, una de ellas es Bertha la peluquera que corto tu pelo y ese grupo es el que nos juntamos cada semana en una casa distinta, ellas vendrán aquí el Jueves próximo, respecto a tu pregunta de por qué te llame Cristina y te presente como mi sobrina ante mi amiga es por un requisito de mi grupo, todas mis amigas quedaron tan frustradas con su separación que ninguna quiere saber nada de hombres, ninguna tiene hijos varones viviendo con ellas y no aceptan que algún hombre esté en la misma casa en la que convivimos ellas están sumamente molestas con ellos, lo más probable es que los Jueves que yo deba hacer la reunión en mi casa tu debas esconderte o salir para no ser visto por ellas, lo único malo es que no pensé en ello cuando te lleve al salón de belleza y mi amiga te vió asi que no me quedo más opción que presentarte como mi sobrina Cristina y esa es la historia”
Yo quedé asombrado, no podía comprender tanto odio hacia los varones y pensé (Viejas locas) pero en apoyo a mi Tía dije: “No te preocupes Tía, es algo que no está en tus manos así que no tengo problema en salir de tu casa todo el día cuando la reunión sea en tu casa, y tendré cuidado de no comentar con nadie que vivo en tu casa”, Ana de inmediato me abrazó y me dijo “Gracias Cristian, no esperaba menos de ti”

Por la tarde estaba yo viendo televisión cuando sonó el teléfono, mi tía estaba en el baño y yo conteste, era una señora buscando a mi Tía por lo que le comente que ella estaba ocupada y no podía contestar, la mujer en la línea de inmediato me cuestiono “Eres Cristina? La sobrina de Ana?” yo me quede paralizado y conteste en la voz más femenina que pude “Si señora en que puedo ayudarle? “ ella me dijo “Dile a Ana que llamó la Sra. Tere y que el Miércoles por la tarde pasare a dejarle un pastel para la reunión del Jueves, espero estés ahí para conocerte, ya todas las del grupo supimos que estarás viviendo en casa de Ana y nos gustaría saludarte, “ se despidió y colgó, yo quede paralizado y no sabía que decirle a Ana, entonces Ana me pregunto por la llamada y le dije “Tía, acabo de cometer un enorme error, conteste el teléfono y no me acorde de lo que me dijiste, llamo una tal Sra. Tere y me pregunto que si yo era Cristina, tuve que afirmarlo y me dijo que todas tus amigas quieren conocerme el Jueves, la Sra. Tere vendrá el Miercoles en la tarde para traerte un pastel y desea verme” Mi Tía Ana puso una cara de susto y se desplomo en el sillón, estaba alterada y me decía “Ahora no se que hacer, ¿Por qué contestaste el teléfono? No sabes el lío en que me has metido, yo pensaba decirles que solo me visitaste unas horas, si ellas me atrapan en la mentira me sacarán del Grupo sin duda alguna”, yo pedí disculpas, me sentía muy frustrado por mi error y le dije: “Perdóname Tía no fue mi intención, ojala y lo pudiera remediar”, Ella no pudo ocultar su enojo y me dijo “Creo que fui sincera contigo, ahora tenemos un grave problema” entonces mi Tia me vio con un destello en sus ojos y me dijo “A menos que….”, yo apenado le pregunte “En que estas pensando Tía?” ella dijo “Es una tontería pero no creo que tú quieras ayudarme” yo dije “Claro que quiero ayudarte, dime cómo?” Ana me dijo “Que pasaría si el Miercoles por la tarde y todo el Jueves te convertimos en mi Sobrina Cristina y te disfrazamos de chica?” yo no supe que contestar, me quede estupefacto , no podía creer lo que me pedía, transformarme en una chica? pero debía tratar de arreglar el problema, rápidamente pensé y tratando de arreglar las cosas le dije “No sé si pueda pasar por una chica ante todas tus Amigas, pero si tú crees que eso ayude yo lo haría con gusto, después de todo yo te metí en esto” y trague saliva, no sabía en el lio que me estaba metiendo, entonces mi Tía me abrazo y me dijo, “sabes que? Yo me encargare de todo, tengo una amiga que es una experta en maquillaje y no está en el grupo, le contare todo el enredo y le pediré que el Martes por la tarde venga a transformarte Profesionalmente, estoy segura que hará un buen trabajo y al final ni tu mismo te reconocerás, pero por lo pronto debemos comprarte ropa de chica, solo tenemos unos días y necesitas aprender a comportarte como mujer, vamos al Mall de compras, pero para evitar que alguien sospeche algo antes debemos arreglarte y vestirte un poco menos masculino, no quiero que en la tienda la dependienta sospeche que eres un chico comprando ropa de chica verdad?”
Ya no me estaba gustando esto pero tenía que seguir apoyando a mi Tía así que acepte y fuimos a su recamara y ella saco un montón de cajas guardadas en su closet, entonces ella encontró un vestido que parecía de los años 50s, y era verdad mi tía me conto que era de cuando tenía mi edad, era un vestido floreado de falda ancha que llegaba debajo de las rodillas, luego saco un corsset, un brasier y algo como faldas de un material duro, ella dijo que eran crinolinas y que debían usarse bajo el vestido para hacerlo más amplio de la parte inferior, ya me veía yo usando ese vestido como los que usaban en la película VASELINA, saco unas pantaletas también viejas pero de mi talle y unas medias, entonces me pidió que me metiera al baño y rasurara mi cara, mis piernas axilas y brazos, no tenía mucho pelo así que lo hice rápido, Salí del baño ya con las pantaletas puestas y una toalla cubriéndome, entonces mi Tía me puso el brasier, lo relleno con unas medias y ya tenía mis propias bubis, luego el corset parecía un objeto de castigo, mi cintura se redujo muchísimo y apenas podía respirar cuando la tía Ana termia, ella me dijo “Se que te parecerá un poco incomodo pero en un corto tiempo te acostumbras, me puso mis medias y las ato a unas ligas del corssete, luego las crinolinas y finalmente el vestido, apenas puede entrar en él, sin el corssete hubiera sido imposible, el vestido se abotonaba por atrás y Ana lo hizo con una enorme sonrisa en sus labios, desde que llegamos nunca la había visto tan contenta y eso me agrado.

Mi tía busco unos zapatos que me quedaran, tenía varias decenas de ellos, los primeros que me puse me quedaron grandes, así que siguió buscando hasta encontrar unos zapatos de tacón color blancos, no eran muy altos pero para mí si lo eran, no podía caminar así que mi tía me ayudo un poco y me llevó al mueble con espejo, arreglo un poco mi pelo en un estilo mucho mas femenino de lo que ya lo traía, me puso algo de maquillaje y finalmente me paro en un espejo de cuerpo completo, Guauu, era una hermosa chica, no quedaba ni un rastro de masculinidad en mi, solo faltaban los anillos, las pulseras y un bonito collar que me hizo aún más femenino, ella buscó unos aretes de clip con una perla en cada uno y me los puso, la transformación era completa, ya era yo una muchacha de 17 años de los años 50s Ana dijo “Para ser un chico tienes una cara y un cuerpo muy femenino, te aseguro que muchas chicas darían todo lo que tienen por parecerte al menos un poco a ti”, “Ahora que nadie puede reconocerte como un chico vamos por tu ropa.

Fuimos al centro comercial, esa fue mi primer salida en público vestido de mujer y entramos en una tienda especializada en ropa de chicas jóvenes había mucha chicas y miles de prendas femeninas por lo que Ana decidió que recorriéramos cada anaquel y buscáramos algo para mí, yo no entendía, solo necesitaba ropa para un día pero Ana recolectaba decenas de prendas, blusas, faldas, pantalones, shorts, pantaletas, brasieres, pantimedias, hasta pijamas para dormir, claro todo para chicas. Después de varias horas entramos a los probadores, fue toda una odisea, me probé más de 50 prendas distintas, Ana quería ver como se me veían puestas cada una, había minifaldas y blusas de todo tipo, pantalones ajustados, brasieres, shorts y vestidos. Mi Tía me vio cada una de las prendas y tomo 2 vestidos, 3 blusas, 2 pantalones, 3 minifaldas, 2 shorts y 3 brasieres, luego tomo un paquete de 10 pantaletas y 5 pantimedias junto con 2 pares de medias, 2 fondos y 2 pijamas, yo estaba muy asustado y le reclame “Pero Tía, es demasiada ropa para usarla solo un día” ella me guiño el ojo y respondió, solo para emergencias querida nunca sabemos cuándo tendremos visitas o cuando visitaremos a mis amigas así que debemos estar preparadas pues podríamos necesitar a Cristina en algunas ocasiones ¿no crees?”
Ya estaba yo muy preocupado y arrepentido de haber aceptado, entonces fuimos a la caja a pagar y saliendo de la tienda dijo “Ahora tus zapatos”, fuimos a la zapatería y ocurrió lo mismo, mi tía me pidió que probara más de 10 tipos de zapatos, desde sandalias de piso hasta tacones de plataforma, había botas y tacones cerrados y abiertos de los dedos, finalmente me compro 6 pares de zapatos, los últimos eran unas zapatillas cerradas de tacón de 5 pulgadas de alto, eran de plataforma negras de charol y tratando de caminar hacían que perdiera el equilibrio, mi Tía me enseño a manejarlos, debía dar pasos cortos un pie frente al otro y menear mis caderas al caminar, fue difícil pero Ana me tomo del brazo para ayudarme, camine en ellas por toda la tienda y me encajaron bien, con cara de aceptación mi Tía Ana dijo: “perfectas, nos las llevamos”, me senté en una silla y trate de cambiarlas por mis antiguos zapatos blancos pero mi tía me dijo: “Que hace señorita?, no te los quites, saldremos de aquí con ellos puestos” dije “Pero Tía, son difíciles de controlar” ella me reprimió, “Ningún pero, debes aprender a usarlos y que mejor momento que aquí donde caminaremos un buen rato”, Ana tomo mis anteriores zapatos y los guardo en la caja de mis nuevos tacones, nos dirigimos al cajero y pago todo, al salir de la zapatería llevamos muchas bolsas pesadas y caminar en tacones con toda esa carga me canso muchísimo, le pedí a mi tía que nos sentáramos un rato a descansar y así lo hicimos, estábamos sentados frente a una isla donde vendían aretes, anillos, collares y todo tipo de bisutería fina, entonces vi nuevamente esa sonrisa rara en mi Tía cuando me dice “Vamos a comprarte unos pares de aretes, los que tengo son para señoras grandes y tú debes usar los de moda para jovencitas, accedí pero me asuste cuando mi tía le solicito a la dependienta 10 pares de aretes y me dijo que debían perforar mis orejas pues no vendían aretes de clip, ya estaba completamente asustado, mi reacción fue negarme de inmediato diciendo “Tía, esto ya ha ido demasiado lejos, me has comprado muchísima ropa de chica, yo soy un muchacho y no me gusta usar vestidos, accedí a pasar solo un día como chica para arreglar el problema que cause pero ya quieres perforar mis orejas, eso no se puede ocultar y pronto entrare a la preparatoria donde mis compañeros me verán y pensaran que soy un tipo “raro”, no me hagas esto”, mi Tía me contesto “No seas tonta Cristina, yo no quisiera que mi sobrino se convirtiera en mi sobrina para siempre, te agradezco mucho tu disponibilidad para ayudarme pero debes entender que la cosa podía ser peor si alguna de mis amigas, que son muy sociables y chismosas, te descubrieran, ellas en menos de un día destruirían tu reputación, toda la preparatoria lo sabría, eso no lo podemos permitir, así que debo asegurarme que cuando ellas te vean tu no tengas el mínimo vestigio de que eres un hombre, te compre mucha ropa porque inevitablemente tendremos que salir a la calle juntas en algunas ocasiones y esas veces siempre serás Cristina al 100% , inclusive nuestro secreto debe ser guardado para que nadie sepa incluyendo a tu Madre, las perforaciones en tus orejas serán invisibles con un poco de maquillaje y cuando ya no tengamos que presentar a Cristina, esas perforaciones desaparecerán en unas semanas una vez que no uses tus aretes, así que siéntate en la silla y permite que la señorita te ponga tus primeros aretes”, resignado me senté para permitir que me pusieran un rasgo más de feminidad en mi cuerpo, dos golpes en mis lóbulos y seguimos caminando en el mall, ahora ya mostraba dos grandes brillantes en mis orejas, mi vergüenza era notable y mi carácter estaba en un estado de sumisión total.

Antes de salir a casa entramos a una farmacia, mi Tía Ana me llevo a un anaquel de protectores femeninos, tomó dos cajas de toallas femeninas y dos cajas de Tampax, luego pasamos al área de cosméticos y compro rímel, esmalte de uñas, lápices delineadores, base de maquillaje, algunas sombras de ojos y lápices labiales, en el área de farmacia pidió una ducha higiénica y fuimos a la caja y mientras pagaba me dijo “Compre todo lo que te faltaba” Yo quede otra vez sorprendido y pensaba “Toallas femeninas, ducha y Tampax? “ sabía yo para que se usaban y no comprendía porque me decía Ana que eran para mí.

Por fin Ana escucho mis suplicas y caminamos hasta el auto, los tacones ya eran insoportables y el ruido que producían hacían que todos voltearan a verme, era humillante pero hacia mi mejor esfuerzo caminando como toda una chica.
Camino a casa mi Tía Ana hizo una parada mas, esta vez solo ella se bajo y entro a un establecimiento donde vi que vendían algo asi como equipo médico, en unos minutos ella regreso con una bolsa, había comprado algo que yo no sabía que era.
Llegamos a casa y me ordenaron acomodar mis nuevas adquisiciones en mi recamara, era increíble, ya tenía más artículos y ropa de mujer que los de hombre, entonces cuando me disponía a quitarme mis tacones y mi ropa escuche un grito de mi Tía Ana “No quiero que te quites tu ropa y tus zapatos, ven aquí y ayúdame con la comida” me sentí adolorido y frustrado pero hice lo que me dijo y fui a la cocina para preparar la comida, ana me coloco un delantal para no ensuciar mi vestido y estuvimos ocupados en la preparación de los alimentos, creo que el forzarme a usar estos tacones tanto tiempo estaba dando resultados, en un par de horas ya me había acostumbrado a ellos, y del corssete ya ni me acordaba.

Al terminar comimos y Ana me dijo “Ya hable con la maquillista, ella estará aquí el Miercoles por la mañana, suficiente tiempo para arreglarte antes de que mi amiga la Señora Tere venga a traer el pastel, espero que ya para entonces estés lista y arregladita como toda una señorita y cuando te vea no sospeche nada, mientras tanto porque no vas a tu cuarto y te pones alguna blusa y una minifalda para poder ir escogiendo tu indumentaria de mañana?, dejate el corseet y el brassiere puestos, solo quítate las medias y ponte unas pantimedias pues con las minifaldas se verían tus ligas y ponte otros zapatos pero de tacón alto, debes seguir acostumbrándote, retócate tu rímel y tu lápiz de labios oK?” Yo solo pude afirmar con mi cabeza y fui a cambiarme.
Cuando regrese traía una blusa con tirantes blanca, una minifalda roja y mis tacones rojos, me había puesto unas pantimedias transparentes, me presente ante Ana quien de inmediato se puso muy contenta, me felicito por el atuendo que escogí, yo estaba asustado, la minifalda era plisada y dejaba ver mis largas piernas enfundadas en el nylon con altísimos tacones, por mi parte me puse unas pulseras y un collar más discreto que tome del cuarto de Ana, Mi tía me dijo “Estoy impactada, en solo unas horas ya tienes un gusto de chica, tu minifalda es preciosa y esas piernas son maravillosas, mereces una foto para el recuerdo” y sin tiempo de poder decir nada mi tia me saco un montón de fotos.

Descansamos juntos en el sofá pero luego me pidió que le ayudara con el lavado de platos, bueno eso dijo pero lo hice yo sola, al terminar me pidió que ayudara con el lavado de ropa, ella me enseño a lavar la ropa interior y las medias a mano, a separar la ropa blanca de la de color y a usar la lavadora, cuando termine me enseño a planchar, ni en mi casa mamá me pedía esas cosas pero recordé las palabras de mama sobre ayudar a mi Tía y así lo hice sin decir nada, terminando de planchar nuestra ropa me puso a hacer el aseo, con tacones es difícil pero lo hice y por último la limpieza de baños, es ahí donde el dolor de mis pies recordaban lo arqueado de mis tacones.
Al terminar se me permitió ver la televisión pero solo novelas cursis de amor y esas cosas, ya tarde mi tía me enseño a sentarme, a caminar y a mantener mis rodillas juntas y mis manos en mi regazo, practicamos mucho con mi voz hasta que logré cambiarla un tono más agudo, después de horas de enseñanza Ana me entregó un montón de revistas femeninas diciéndome que las leyera y aprendiera todo sobre moda y maquillaje, al principio me pareció aburrido pero después le encontré cosas interesantes, sobre todo en maquillaje.

En la noche cenamos (desde luego yo hice la cena y lave los platos) y al terminar mi Tía me llevo a su recamara y me enseño a desmaquillarme, luego me hizo quitarme mi ropa y mi corsette pero debía seguir usando mi brassiere y pantaletas, entonces saco un camisón rosa muy vaporoso que habíamos comprado y me lo puso, me dijo que debía dormir con esas prendas para acostumbrarme. Mi mente estaba por estallar, eran demasiados cambios para mi y estaba preocupado de convertirme en un travesti, antes de ir a la cama me atreví a decirle a mi Tía que quería platicar un poco con ella y ella dando unas palmadas en la cama me indico que me sentara junto a ella y pregunto “¿Qué te pasa corazón? Te veo inquieta” yo le pregunte “¿Tengo mucho miedo Tía después de ver tantas cosas que me compraste de chica hoy pienso que quieres que permanezca como chica todo el tiempo” ella contesto “Yo no te voy a obligar a hacerlo a menos que tú quieras, ya te dije que lo que compramos hoy es para evitar que descubran nuestro secreto de que un hombre vive en mi casa, estoy segura que si sigues mis instrucciones nunca van a saberlo pero desde luego que tendrás que ser una chica en algunas ocasiones” yo replique “Si Tía ya lo habías dicho y yo no tengo problema en hacerlo alguna que otra ocasión pero lo que me molesta es que me llames Cristina y te dirijas a mí como si fuera una chica siempre que estoy vestido con ropa de mujer” mi tia contesto “Eso es solo para acostumbrarnos las dos, sabes que si no lo hago puedo cometer el error de llamarte por tu nombre cuando estés vestida de nena frente a alguien y eso causaría problemas además eso te centrara mas en tu papel de chica” yo me quede pensando un poco y debía admitir que ella tenía razón por lo que le dije “Ok, Tía tienes razón ya no lo tomare tan a pecho, pero porque me compraste toallas femeninas?” Ana me contesto, “mucha de nuestras pláticas de mujeres son respecto a nuestras menstruaciones, en alguna ocasión quisiera que llevaras en tus pantaletas uno de esos objetos para concientizarte mas sobre el tema, en las revistas que te di vienen varios artículos de eso y los comprenderás mas si usas algúno, eso evitara sospechas”, entonces le comente “Y respecto a mi escuela ¿Cuándo vamos a que me inscriba y como evitare que me vean tus amigas, también debo pensar que decir a mis compañeros cuando pregunten donde vivo o con quien vivo no crees?” Con una sonrisa Ana tomo una de mis manos y empezó a limar mis uñas contestando: “Mira querida, Faltan 2 semanas para El inicio de clases, esta misma semana te inscribimos Ok?, mi lema es que las cosas se deben resolver una a una, demos el tiempo necesario, ya nos avocaremos a tu escuela cuando llegue el momento, mientras tanto no debe preocuparte por algo que aún no se presenta, enfoquémonos a tu presentación ante la sociedad como Cristina”.

Terminamos de desmaquillarme, ana me enseño a desinfectar mis lobulos y aretes, me los puso nuevamente y me fui a mi cuarto a dormir, tenía muchos pensamientos cruzados, había sido un día muy intenso y extraño, además el Baby Doll, mi brasier y pantaletas no me ayudaban mucho en la conciliación del sueño, estaba asustado porque tenía erecciones y no sabía que me estaba sucediendo, como era posible que me estaba gustando lo que pasaba? No quería ni imaginarlo pero finalmente caí rendido.

Los siguientes dos días Ana me hizo vestir de chica las 24 horas, aprendi a pintar uñas (Las de mi Tía), y usaba toallas femeninas bajo mis pantaletas, era incomodo pero a todo se acostumbra uno, leimos sobre moda y cosas femeninas y también aprendi a cocinar algunos alimentos, fuimos a dormir y desde luego yo dormía con mis pantaletas, brasiere y baby doll, con toallita femenina incluida.
Por la mañana del Miércoles mi Tía Ana entró a mi cuarto a despertarme “Vamos chica, es hora de levantarse, tenemos mucho que hacer, hoy va a ser un día muy especial para ti, debes depilarte todita desde el cuello hasta la punta de tus pies, te voy a dar esta crema que debes de untarte por todo tu cuerpo, una vez que estés cubierta de ella esperaremos 10 minutos para que haga su trabajo luego te bañas y retiras todo tu pelo corporal con esta esponja, no te rasures con el rastrillo nada ni siquiera tu cara” Yo tome la crema y la esponja, fui a mi baño me desnude e hice lo que me dijo Ana, a los 8 minutos sentía en todo mi cuerpo una picazón, especialmente en mis genitales y mi colita, me aguante y a los 10 minutos abrí la regadera y con la esponja frote todo mi cuerpo, parecía magia, uno a uno se fue cayendo todo mi pelo del cuerpo, poco a poco fui quedando lisito y mi piel se veía con un brillo nunca antes experimentado, mi poco pelo de axilas, pecho y piernas se fue pero lo más sorprendente fue mi vello púbico, mis genitales y pene estaban como los de un bebe, completamente lisos, al terminar de bañarme mi Tía me dijo que pusiera en todo mi cuerpo una crema hidratante que estaba en el lavabo, la sensación fue muy refrescante Y el picor desapareció, ahora tenía el cuerpo totalmente depilado, salvo mi cara.
Sali del baño y Ana me había puesto algunas prendas sobre mi cama, de inmediato me puse unas pantaletas rojas y vi el brasier rojo que hacia juego lo tome y cuando me disponía a ponérmelo mi Tía Ana entro y me dijo : “Un momento señorita no te lo pongas, aquí te traigo una sorpresita” en su mano traía la bolsa de la ultima compra, saco una caja del interior y la abrió, me mostro su contenido y eran unos senos de silicón falsos, ella me dijo : “vamos a ponerte tus propios senos, son pequeños pero adecuados a una chica de tu edad, primero acuéstate en la cama boca arriba, voy a usar un spray que rociare tanto en tus propios pechos como en los falsos”, asi lo hizo y siguió “Los vamos a dejar que se sequen unos minutos” después de un par de minutos alineo los pezones de los falsos con los míos y los juntó, ejerció una buena presión sobre los senos falsos contra mi pecho por un minuto y luego dijo “Lista Señorita ahora ya tienes tus propias bubis, levántate y siéntelas” me levante y de inmediato sentí el peso de mis nuevas bubis, fui a un espejo y quede en estado de shock, eran casi del color de mi piel y muy reales, parecía una señorita, luego Ana me coloco el brassiere y este se lleno completamente, a travez del brasiere podía verse la protuberancia de mis nuevos pezones, era muy sexy, de inmediato sentí una erección, con vergüenza ante mi tía trate de ocultarla pero Ana se dío cuenta y me dijo “No te avergüences querida, es normal, estas empezando a disfrutar tu lado femenino y no debes de preocuparte, a mi ex – marido le paso lo mismo un día cuando salimos de viaje la aerolínea perdió su maleta por 2 días, él tuvo que ponerse unas pantaletas mías y vi cuando se las puso que también sufrió una erección como tú, todos los hombres en su sub consiente son femeninos, disfrutan el uso de prendas suaves y coloridas aun que no lo quieran admitir, no te pasa lo mismo a ti?” Yo me sonrojé y no supe que contestar.
Ana tomo el corssete y me lo puso, esta vez lo apretó mucho más fuerte yo pedía que aflojara pero ella lo apretaba aún más hasta el punto que tenía mucha dificultad de respirar, cuando ato las correas de mi espalda me midió la cintura y dijo “Perfecto 3 pulgadas menos, ya podemos decir que tienes una cintura de avispa querida” Con el corseete ajustado mis pechos sobresalieron aún mas, la refleccion en el espejo de mi cuerpo correspondía a la de una modelo de pasarela.
En seguida Ana abrió una bolsa con pantimedias, eran transparentes, me pidió ponérmelas con mucho cuidado, asi lo hice, era una delicia de sentimiento el roce de las pantimedias contra mi piel suave pero para mi sorpresa las pantimedias eran abiertas de los dedos, tenían un orificio para el dedo gordo y otro mas grande para los otros 4 dedos juntos, Ana me explico que se usan para calzar zapatillas abiertas y asi poder mostrar, a travéz de los zapatos, unos dedos muy femeninos con sus uñas pintadas, “hoo cielos” pensé, ahora traeré las uñas de mis pies pintadas.
Acto seguido Ana me pidió ponerme una bata y unas pantuflas para esperar la llegada de la maquillista, cuando así lo hice me invito a desayunar, conversamos mucho sobre cómo debía comportarme, modales y el manejo de mis tacones, me pidió que, para evitar estar continuamente como centro de atención, debía permanecer la mayor parte del tiempo en la cocina, ella explicaría que yo estaba preparando la merienda y también estaría a cargo del servicio, en mis pensamientos me decía a mi mismo (Ahora resulta que seré la sirvienta de todas esas mujeres traumadas), Ana me explico que sus amigas demandan demasiado servicio, me dijo “Te van a estar pidiendo continuamente cosas como azúcar, limones, galletitas, agua, hielos, refrescos, vino, servilletas y un montón de ocurrencias mas, debes estar preparada con todo lo que se te ocurra pues el ajetreo es fuerte, trata de evitar conversaciones porque te pueden pillar una mentira, te aconsejo que ante cualquier comentario no respondas nada, solo sonríeles”

Un poco más tarde sonó el timbre de la puerta, era la maquillista, se presento conmigo “Hola, tu debes ser Cristian verdad?” con vergüenza asentí, y continuo “ Soy Vianey, la maquillista, Necesitamos una silla en el baño para iniciar con nuestro tratamiento, ella misma tomo una silla de la cocina y la metió en el baño, me pidió que quitara mi bata y de inmediato notó mis bubis falsas, Wauu se ven lindas, siéntate porque debemos limpiar perfectamente tu cara, entonces me lavo y untó algunos líquidos en toda mi cara y cuello, luego saco un artefacto que conecto a la electricidad y me explico que me depilaría mi cara con un rayo lasser, yo me asuste pero explico que una sola sesión no sería permanente que solo dura un par de semanas y después crece nuevamente el vello, durante casi una hora me aplico el lasser, algunas veces usaba pinzas y quitaba algo, luego se puso a trabajar con mis cejas, me estiraba los vellos y yo pedía que no fuera tan obvio la feminización de mi cara pero ella me ignoraba, seguía sacándome las cejas, finalmente termino, yo no podía verme, ni tampoco quería, luego me puso a remojar en algún liquido mis 20 uñas, pies y manos, mientras inició con el maquillaje, yo había visto en las revistas las brochas y pinceles de maquillaje pero lo que Vianey uso nunca lo había visto, era una especie de pistola e aire, la usaba con mucha técnica y facilidad, paso otra hora y sacó otro artefacto que usó en mis labios, de repente sentí varios piquetes en mis labios, eran ligeros pero no sabía que hacía, cuando termino me dijo “vamos a dejar que seque mientras hacemos tus uñas, primero con una lima dejamos un poquito ásperas todas tus uñas para que las extensiones falsas se adhieran bien” Vianey limo todas las uñas y saco un estuche de uñas falsas con muchísimos estilos y tamaños, probo varias de ellas en mis uñas, selecciono las 20 uñas que me acomodaban bien, eran unos 3 milímetros más largas que las mías, una a una las fue pegando a mis uñas, conforme terminaba una mano me hacia ponerlas expuestas a una luz ultravioleta que, según ella las pegaba con mucha resistencia a mis uñas, así lo hizo con mis manos y pies, luego consulto con mi Tía Ana sobre el color que aplicaría a cada uña, Ana le dijo que quería que todas fueran de color rojo extremo y super brillantes, entonces Vianey con gran habilidad fue pintando cada uña de un rojo intenso, conforme terminaba cada extremidad me pedía nuevamente exponer mis uñas ya pintadas a la lámpara de luz ultravioleta, el resultado: unas largas uñas con un color rojo y un brillo extraordinario, al terminar con mis uñas Vianey comentó “Ahora seguiremos con tus pestañas “ yo pensé (Pestañas? , solo eso me faltaba) , en otro estuche vi que Vianey escogía algunos pequeños pelitos curvos de varios tamaños, entonces me explico, “Te vamos a colocar pestañas individuales, son mucho más naturales y resistentes, se colocan una a una por lo que te voy a pedir que cierres tus ojos y no los muevas hasta que te diga” Así lo hice, sentía que ella trabajaba cuidadosamente con cada pestaña, el ritual tardó casi una hora, ya estaba yo desesperado cuando Vianey me permitió abrir los ojos, al hacerlo sentí mucho peso en mis parpados y con mis ojos alcanzaba a ver un poco mis enormes y pesadas pestañas, quería mirarme al espejo pero no había ninguno al alcance, Vianey siguió con el rímel que hizo aun mas pesado el sentimiento, luego continuó trabajando mis labios, mi cara y mis parpados, usaba brochas, lápices y pinceles, también seguía usando el atomizador, finalmente sentí un toque de lápiz labial y algo que aparentemente delineaba mis ojos, era una brocha diminuta y afilada, Vianey me dio una ultima revisión y dijo “Ya terminamos con tus uñas y tu cara, vamos por el pelo, con una pistola y cepillos Vianey trabajo mi pelo, corto un poco al frente y usando unos broches lo acomodo, luego saco una banda elástica que acomodo a mi cuello y luego subió a mi cabeza, sentí que era una especie de diadema, en eso Ana llegó con unos enormes aretes, eran muy vistosos, parecían de plástico color Rojo en forma de un enorme corazón cada uno, retiraron mis pequeños diamantes de mis lóbulos y colgaron los corazones, de inmediato sentí el peso y un extraño ruidito al mover mi cabeza, Vianey dio un ultimo toque con un polvo a mi cara y con una exclamación dijo “Ya terminamos princesa, quedaste muy linda, te puedo decir que serias una de las 10 muchachas mas lindas que yo haya arreglado, y eso es mucho decir pues arreglo al menos a unas 20 chicas cada semana”
Yo quería verme pero Ana dijo “Aun no Cristina, debemos terminar de vestirte, entonces me llevo a mi recamara donde ya me esperaba un mini vestido rojo con pequeñas bolitas blancas, un fondo blanco y unas zapatillas de 3 pulgadas de alto abiertas, eran unas sandalias con correas color negro de charol, las reconocí pues me las había probado en la zapatería cuando las compramos, con mucho cuidado me puse el fondo, luego el vestido, sentí el maravilloso roce de mis medias con el fondo y finalmente mis zapatillas, no podía dejar de mirar mis uñas, y escuchar el tintinear de mis aretes, Ana me puso unas pulseras amarillas en mis muñecas, y colgó en mi cuello una femenina cadenita con un dije en forma de corazón, me coloco un cinturón muy delgadito sobre mi vestido y atomizo un delicado perfume en mi cuello, brazos y orejas, yo estaba impaciente, quería ver el resultado, ya estaba por llegar la Señora Tere y quería mirarme para tener más confianza en mi apariencia, entonces me llevaron frente al espejo.
Quede pasmado, me lleve mis manos con las enormes uñas rojas a la cara, estaba hermosa, vi a una chica perfecta de 17 años, totalmente femenina con un maravilloso maquillaje, unos carnosos labios rojos que hacían juego con mis uñas y unas enormes pestañas que enmarcaban unos ojos estiliazados muy femeninos, mis cejas depiladas formaban un arco delgado y femenino, mis aretes y el collar daban un toque de simpleza y juventud extraordinarios. Mis pechos perfectos y el aroma del perfume exquisito, tenía ganas de llorar pero Ana se dió cuenta y me amonesto : “Por ningún motivo vas a llorar, arruinarías tu maquillaje, debes dejarlo secar un poco más. “ Vianey comento “No te preocupes Ana, el maquillaje es altamente resistente al agua, las pestañas son de larga duración y las uñas acrílicas y selladas, todo debe durarle varias semanas pues son de muy alta calidad.
Al escuchar eso yo pregunte asustado “Eso quiere decir que debo permanecer asi maquillado muchos días?”, reaccione muy molesto Vianey dijo “Si querida, algunas de mis clientes duran con las uñas y las pestañas meses, son pegadas con un pegamento quirúrgico muy bueno y además los sellamos con un polímero con rayos ultravioletas recuerdas?, tus labios eran pequeños asi que los engrose con un colágeno de larga duración y tu maquillaje se impregna a tu piel es absorbido y pigmentado naturalmente, podrás disfrutar tu feminidad varias semanas sin necesidad de retocarte mucho.
Yo casi me caigo del susto, me puse a llorar y Ana me consolaba diciendo “Lo siento querida no sabía que Vianey usaría productos de larga duración, creo que no le dije que solo era para un par de días, me expliqué mal pero ya encontraremos una solución verdad Vianey?”, Vianey contesto “Por supuesto, en un par de días podre encontrar algo para reducir el tiempo de permanencia, Lo siento creí que lo que Cristina quería era una transformación duradera y pensé que quería ser una chica todas las vacaciones”
Yo pregunte “Al menos podre quitarme o despintarme mis uñas?” La respuesta fue “No, querida tus uñas y tus pestañas estarán asi mucho tiempo, las pestañas no creo que tengas problemas, muchos chicos las tienen asi naturalmente pero respecto a tus uñas solo puedes pintarlas de otro color por arriba del rojo si gustas hasta que el polímero pierda fuerza”. Yo reprimi a mi Tía Ana “Y como diablos voy a ir a la preparatoria pintado y maquillado asi?”
Ana solo se concreto a decirme “Ya veremos, recuerda que resolvemos un problema y después otro solo hasta que se presente, no te debes preocupar desde ahora”
Llorando le dije “Pero Tía, mírame, ya no tengo un rasgo de hombre, no es lo que habíamos acordado recuerdas?, solo serian 2 días y ahora debo ser una chica por semanas, esto no me gusta nada” Ana molesta dijo “Pues ya no es mi problema jovencita, no hay nada que podamos hacer así que tómalo de buena manera, disfrútalo, pocos chicos tienen la oportunidad de ser chicas y valla que matarían por eso, será una nueva experiencia para ti y ya anímate, debemos estar preparados pues Tere no tarda en llegar.”
Me limpió mis lagrimas, Vianey se despidió y fuimos a la sala a esperar a la Sra. Tere, en voz consoladora me dijo “Sé una buena chica y adopta tu papel femenino, recuerda todo lo que te enseñé ya verás que nos vamos a divertir juntas”
Me sumergí en mis pensamientos, ya estaba en medias, tacones vestidos y totalmente maquillado, no tenía ni un pelo en mi piel, usaba pantaletas, brasiere, corsete y hasta unos pechos artificiales y mi peinado junto a mis aretes me recordaban en todo momento mi feminidad, las uñas de mis pies y manos gritaban a todos lados “Hey mirenme soy una chica” y no podía hacer nada, si en este momento me revelara de que serviría, aun con ropa de hombre sería imposible ocultar mi cara maquillada y mis uñas rojas, no me quedaba otra cosa más que seguir el juego.

En ese momento tocaron a la puerta, mi Tía Ana me ordeno abrir pero para mi sorpresa no era la Sra. Tere, era un muchacho de unos 20 años era fornudo, atlético y muy varonil, el tipo se impactó al verme y con voz amable me dijo “Hola señorita mi nombre es Jorge soy el Jardinero y busco a la Sra. Ana” yo no supe que contestar, en eso Ana se presento y saludo “Hola Jorge pasa, ahora voy a mi recamara por tu pago, mientras tanto mi sobrina Cristina puede ofrecete un refresco, verdad Crity?” yo balbucee “Err por supuesto, pasa, “ lo lleve hasta la cocina y fui al refrigerador por un refresco, de reojo veía que Jorge no me quitaba la vista de encima y me incomode un poco, él se dio cuenta y dijo “Disculpame Cristy, es que estoy impactado, nunca había visto a una chica tan hermosa en estos rumbos” yo me sonrojé y le sonreí diciendo “Esta bien Jorge, no hay problema” entonces estableció una charla de inmediato

- J)De donde eres Crity?
- C) Soy de Oaxaca
- J) Y que haces aquí?
- C) De visita con mi Tía
- J) Cuanto tiempo estaras en Cuernavaca?
- C) No estoy segura, quizás solo las vacaciones
- J) Tienes algún amigo aquí?
- C) No, es mi primera vez aquí
- J) Perfecto
- C) Perfecto?
- J) Err si, quise decir que yo estaría dispuesto a enseñarte la ciudad si gustas.
- C) No lo creo gracias, es que no me gusta salir

En ese momento entro Ana, le pagó a Jorge y le dijo, “termínate tu refresco, te espero la semana entrante y los dejo para que platiquen, debo arreglarme un poco”
Jorge terminó su refresco me insistió en salir algún día y yo le dije que lo pensaría para no ser tan contundente en mi negativa, fuimos a la entrada de la casa, abrí la puerta y antes de retirarse sin darme cuenta se despidió de mano y me planto un beso en la mejilla, antes de que reaccionara llegó la Sra. Tere y nos vio, me asuste muchísimo y de inmediato comentó “Tú debes ser Cristina verdad?, eres una preciosa señorita, y el joven es tu novio?” con la cara roja de vergüenza le dije: “El es Jorge, está encargado del Jardín y solo trabaja para mi Tía Ana”, Tere dijo “Hoo perdóname pero como los vi besándose creí que era tu enamorado”, Jorge se río y dijo “Que más quisiera pero esta linda chica no cede ni un milímetro, déjeme ayudarle con el pastel” Jorge tomó el pastel que la Sra. Tere cargaba y lo llevó a la cocina a mi me temblaban las piernas y con mi cara enrojecida no sabía que decir, solo me concrete a acompañarlos y a despedir a Jorge, esta vez tome precaución de que Jorge no me besara nuevamente, cerré la puerta y Ana y Tere ya estaban saludándose, se fueron a la sala y Ana me gritó “Cristina. Podrías prepararnos un té de manzanilla a mi amiga y a mí?” de inmediato afirme y fui a la cocina a preparar la bebida
Cuando lleve el té a la sala les serví el mismo y de inmediato la Sra. Tere me invitó a acompañarlas, me senté en un sillón frente a las dos señoras y de inmediato inicio el cuestionamiento.-

- T) Así que tu eres Cristina?
- C) Si señora, a sus ordenes
- T) Cuantos años tienes Crity?
- C) 15 años
- T) Valla, con tan bonito vestido y maquillaje pareces una chica de 17 o 18 años
- C) Gracias
- A) Ella es mi sobrina, hija de mi hermana Raquel que vive en Oaxaca
- T) No es aquella hermana que nos contaste que se había divorciado?
- A) Hee Si, es ella
- T) Crei que habías dicho que solo tenía un niño
- A) Err No, quizás me entendiste mal, dije que se quedo con un bebe.
- T) Quizas tengas razón, asi que Cristina eres hija única?
- C) Si Señora
- T) Y tienes novio?
- C) Aún no Señora
- T) No me llames Señora, dime Tere
- C) Si Tere
- T) Y como una chica tan bonita anda en este mundo sin novio?
- C) Ya vendrán, por el momento no estoy interesada
- T) Y que estudias Crity?
- C) Voy a iniciar la Preparatoria
- T) Podrías hacer tu prepa aquí, soy muy amiga de la rectora de la Unversidad y facilitaría tu ingreso
- C) Gracias Tere pero solo vine por un corto tiempo, estudiare en mi ciudad.
- T) y cual es tu cuidad?
- C) Soy de Silacayoapam
- T) Conozco por allí, es un pueblito pequeño no es así?
- C) Si solo tiene 7000 habitantes
- T) Entiendo que no tienen preparatoria en tu pueblo no es así?
- C) No, tendría que ir a Tuxtepec
- T) De todos modos tendrías que salir de tu casa, porque no consideras mi propuesta, no creo que tu Tía Ana se niegue a darte hospedaje verdad Ana?
- A) Claro que no, con gusto podría estar aquí pero mi hermana no la quiere tan lejos de ella
- T) Creo que tu podrías convencerla, de todos modos Mañana por la mañana visito a mi amiga de la Universidad y le hago el comentario, en la tarde cuando estemos en nuestra reunión te informo el resultado

Diciendo esto último Tere se despidió, me dio un beso en la mejilla y me dijo “Me encantan tus pestañas y tus uñas”
Se dio media vuelta y se despidió con un ademan de manos
Cerramos la puerta y Ana y yo nos quedamos riéndonos como tontas, de inmediato me dijo “No fue tan difícil verdad?, y explícame eso de que escuche que te besaste con Jorge?” yo explique “No Tía, solo fue un beso robado, es común que los chicos al despedirse de una chica lo hagan de beso”, Ana me refutó “Lo entiendo pero solo si las chicas se dejan no?, dime la verdad, ¿no sentiste algún tipo de emoción? Jorge es un chico muy apuesto y cualquier chica se siente atraído por él” yo conteste “Por Dios Tía, soy un hombre, a los hombres no nos gustan los hombres , Jorge me tomo descuidado y es todo”, Ana sonrió y me dijo “Bueno Cristina, tenemos toda la tarde para ensayar tu actuación ante mis amigas mañana, por lo pronto vamos a la cocina a preparar algunas cosas para mañana, ha y por favor ponte tu delantal, no quiero que manches tu ropa nueva”

Estando en la cocina Ana me enseño a preparar espagueti, algunos flanes de postre y una pierna de cerdo que cocinamos al horno, también me enseño a preparar bebidas y a poner la mesa con muchos cubiertos, vasos y copas, doblamos las servilletas y finalmente me pidió ayudarle con el lavado y planchado, en estas tareas comprendí el difícil arte de manejar mis dedos con las uñas largas, ya por la tarde dominaba mis uñas, tacones y ajustaba mi maquillaje yo solito.

Ana me pidió ponerme unos aretes más pesados según ella para acostumbrarme, poco a poco ya estaba acostumbrado al tintineo de los aretes, a mis medias y corssete, empezaba a disfrutar el agradable roce de mis medias con mi vestido y tenía un montón de erecciones ocultas bajo mi falda pero no quería que Ana lo supiera.

Lo único que Ana me reprimía constantemente era mi caminar, decía que no movía mis caderas lo suficiente y que caminaba como pato, me obligo a ensayar mi caminar por horas pero no quedaba satisfecha, ella me reprimía “Mira Cristina si para la tarde no dominas el coqueto caminar de una chica debemos usar medidas más drásticas, así que trata de ser mas femenina, recuerda pasos cortos, un pie delante del otro y meneo de cadera, es sencillo” yo lo repetía pero ella no aceptaba, así seguimos toda la tarde y ya por la noche me amenazó. “Mañana usaras un artilugio que hará que muevas tus caderas como una chica, será incomodo al principio pero te acostumbraras además servirá para que experimentes otra sensación femenina” yo pregunte “que es lo que voy a usar” y ella con una sonrisa me dijo “Un Tampax, una vez insertado una sensible incomodidad te recordara tu condición femenina y tendrás un recordatorio constante al caminar de que debes menear tus caderas pero esperemos a mañana pues lo haremos como debe ser” yo angustiado comente “Pero Tía, donde lo usare?” ella dijo “No te angusties desde ahora, esperemos a mañana y te lo explico”.

Cenamos, lavamos los platos y fuimos a ver televisión, a las 11 de la noche Ana me envió a la cama y me pidió cepillar mis dientes y mi pelo. lavarme la cara con cuidado, desinfectar mis lobulos, guardar mi ropa y ponerme un coqueto camisón corto de seda, me dio una crema que debía untar en mi cuerpo, la etiqueta decía que era humectante e inhibidor de pelo, supongo que era para no depilarme otra vez. Hice lo que me dijeron y me fui a dormir con el corssete, mi brasiere, mis bubis y pantaletas puestas, por la noche mis pensamientos fueron tormentosos pero dormí bien.

Temprano por la mañana me despertaron las ganas de ir al baño, me levante y fui al inodoro y como cualquier otro chico levante la tapa y me puse a orinar de pie, en eso llego la tía Ana y me grito “Que se supone que está haciendo la señorita??, las niñas no orinan paradas”, me jalo de una oreja e hizo que me sentara en el baño diciéndome “Mientras vistas una sola prenda femenina serás una muchacha y debes actuar como tal, termina de orinar sentadita que vamos a hacerte un lavado de colon” yo pregunté “Lavado de queee??” y Ana me explico “Se llama Enema y es una práctica muy recomendada por los Doctores para desintoxicar el cuerpo, esta bolsa de hule se llena con agua purificada y ligeramente enjabonada y se inserta en tu colita con la cánula al final de la manguera, se abre la llave y el liquido se va introduciendo en tus intestinos poco a poco, lavando el interior y lubricando para que trabajen mejor, las mujeres lo hacemos tanto en nuestra vagina como por el ano algunas veces durante nuestro período menstrual, hoy vamos a hacerlo por tu ano para que experimentes otra faceta más de tu experiencia femenina” yo asustado le respondi, “Noo tía yo no quiero que me metas eso por atrás, me va a doler”, ella riendo me dijo “No seas tonta cristina, no duele, quizás sea incomodo pues debes retener el liquido unos minutos y después lo expulsas en el baño, el proceso debe hacerse tres veces hasta que el liquido salga casi transparente y sin olor” Ana lleno la bolsa de agua, le agrego una porción de un liquido que contenía un shampoo desinfectante vaginal, puso una toalla en el piso me pidió arrodillarme con la cara en el suelo y mis pompis hacia arriba, lubrico la cánula y la fue metiendo despacito por mi ano, sentí algo de dolor pero cuando termino de entrar este desapareció, Ana abrió la llave de la bolsa y de inmediato sentí como entraba en mi colita un liquido tibio, al principio sentí confortable el asunto pero el liquido poco a poco me fue invadiendo el intestino y comenzaron los calambres y algo de dolor, Ana saco la cánula y me pidió retener un largo tiempo el liquido dentro de mí, cuando ya no pude aguantar, Ana me sentó en el sanitario y expulse un liquido turbio casi negro y nauseabundo pero sentía placer y confort, luego Ana me hizo repetir todo otras dos veces más, la última vez el liquido olía bien y era solo un poco turbio por el jabón, creí que mi tormento había terminado pero Ana me arrodillo nuevamente con la cara en el piso y me dio un Tampax diciéndome “Saca el tubo de su envoltura examínalo, te darás cuenta que tiene un tubo plástico color rosa con la punta redondeada y por detrás del tubo hay otro tubo más delgado del cual sale un hilo blanco, debes tomar el tubo grueso por la parte media, te lo introduces en tu colita, cuando este insertado presionas el tubo delgado como si fuese una inyección, sentirás que se te mete algo un poco áspero, sacas el tubo de tu colita y el tampax de algodón quedara dentro de ti con el hilo saliendo entre tus nalgas, ese hilo es para que puedas sacarte el Tampax cuando termine de cumplir su función” yo dije “Pero tía estas cosas son solo para mujeres” Ana me contesto “En este momento eres una mujer, anda y haz lo que te ordené, ya veras que te ayudara a caminar como una muchacha” hice lo que me ordeno y fue muy humillante, meterme algo por mi ano y al retirar el plástico saber que se quedo algo dentro, para colmo un hilo que grita “Adentro de la cola de este tipo tiene un Tampax” . Ana me dijo que el Tampax haría dos funciones, la primera era que evitara manchar mis pantaletas con algún sobrante de mi lavado intestinal y la segunda función era que al caminar tendría siempre un recordatorio de que usaba un Tampax y debía mover mis caderas al caminar, la verdad es que debo admitir que funciono, de manera natural mis caderas se movían al caminar como toda una chica y mientras lo uso no puedo dejar de pensar que soy una chica.

Ya lavado, humillado y con un Tampax en mi trasero Ana me pidió que me bañara y depilara todo mi cuerpo, mientras lo hacía ella selecciono un montón de cosas para ponerme, al terminar de bañarme Ana me ayudo a vestirme, nuevamente usaría pantimedias, minifalda, tacones altos y una blusita sin mangas pero con olánes en los hombros, me pidió que retocara mi maquillaje con rímel, lipstick y sombra de ojos, mis pestañas seguían pegadas al igual que mis uñas, luego fuimos a desayunar, Ana me dijo que terminando el desayuno iríamos a comprar algunas cosas para la reunión, terminamos el desayuno, lave los platos y salimos a un supermercado cercano a la casa, Era mi segunda salida en publico vestido totalmente como chica pero esta vez me sentía mas seguro, quizás me estaba acostumbrando, Ana se estacionó lo más lejano posible, quería que caminara en mis tacones y que practicara el meneo de mis caderas, con un tampax en mi trasero era imposible no hacerlo bien, antes de entrar al supermercado unos chicos me coquetearon y me sonroje, era mi primer piropo que recibía como mujer, Ana solo se sonrió y me dijo, “ya ves no tienes nada de que preocuparte, eres una chica en toda la extensión de la palabra, anda dales una mirada coqueta de agradecimiento” yo estaba asustadísimo, y sin hacerle caso a Ana me apresure a entrar, en el super Ana compró algunos viveres y aprovecho para comprarme mas pantimedias y crema depilatoria, salimos y regresamos a casa, había mucha tarea por hacer, Ana me puso a aspirar toda la casa, lave ropa y la planche y al finalizar Ana me pidió que pintara sus uñas de pies y manos, mis uñas me complicaron un poco la tarea pero lo hice bien, el tampax en mi colita empezaba a molestarme pero al comentárselo a Ana me dijo “De eso se trata, es tu recordatorio para comportarte como chica en todo momento, antes de que lleguen las visitas debes cambiarlo por uno nuevo”.

Terminamos todas las tareas y pusimos los cubiertos en la mesa, faltaban unos minutos para que las amigas de mi tía llegaran y Ana me mando a cambiar mi tampax, algo de perfume y retocar mi maquillaje, asi lo hice y apenas termine cuando sonó el timbre de la puerta, Ana me pidió que recibiera a las visitas y comenzara a ofrecerles bebidas, una a una fueron llegando las 8 señoras, alguna muy elegantemente vestidas pero casi todas ellas en ropa obscura.

Yo estaba apanicado, todas ellas me preguntaban cosas y me chuleaban mi ropa, no había donde esconderme, Ana me pidió actuar en todo momento como su sirvienta, de hecho ella tenía una campanita sobre la mesa que hacía sonar cada vez que alguien necesitaba algo, para mi sorpresa todo el servicio de atención estaba a mi cargo, Ana se concreto a sentarse con sus amigas mientras yo calentaba y servía la comida y las bebidas, en mi tacones altos era un suplicio iba y venía a la cocina cientos de veces, las amigas de mi tía demandaban demasiada atención pero la tarde paso rápido y finalmente todas ellas fueron a la sala a platicar, ya solo me quedaba el servicio de café y las cosas se me facilitaron, entonces la Sra. Tere me llamó y me pidió que me sentara con ellas, en eso dijo “Te tengo una maravillosa sorpresa Cristy, hoy por la mañana visite a mi amiga la rectora de la Universidad y le platique sobre ti, le dije que estabas buscando entrar en la preparatoria de la Universidad y sabes que?, ella accedió a darte entrada directa y sin examen de admisión a la preparatoria, solo debes presentarte mañana para llenar los formularios y aparte de todo te van a dar una media beca por lo que tu Tía Ana solo debe costearte los libros, ¿no es maravilloso?” yo me quede congelado, no sabía que decir, era imposible que les dijera que no podría asistir como chica a la preparatoria, y no supe que contestar, entonces Ana dijo “Maravilloso, que gran noticia acabas de darnos, estoy segura que Cristy estará encantada de asistir a la preparatoria, como podremos compensarte por este gran favor Tere?”. Tere comentó “No es nada, para eso somos las amigas, sin embargo todas estamos encantadas con el servicio y atención que Cristy nos bridó esta tarde, quizás Cristy pudiera ayudarme la semana que entra en la reunión pues me toca en casa”, de inmediato Ana respondió “Por supuesto Tere, cuenta con ello, es más, creo que Cristina estará encantada de ayudarnos en todas la reuniones, después de todo ella es una gran cocinera y le encanta asistir en las tareas hogareñas, verdad Cristy?” Yo tartamudie “Errr, claro, solo que si voy a la Preparatoria quizás deba tomar algunas clases o hacer tareas”, entonces Tere me dijo “Yo podre escoger tu horario de clases y tratar de que los Jueves por la tarde estés libre para acompañarnos” no me quedó más remedio que asentir con una sonrisa ante los aplausos de todas las amigas de Ana.
La tarde paso entre platicas de señoras y chismes de la comunidad, yo no dejaba de pensar en todo el lío que estaba pasando, se suponía que estudiaría la Preparatoria como una chica y eso no estaba en mis planes, empezaba a pensar que no había sido buena idea haber venido con mi Tía, apenas había pasado unos días y yo ya estaba transformado totalmente en una chica, no había vestigios de mi género masculino, estaba vestido con pantaletas, brassiere, corssete, blusa, falda, tacones, aretes, mi peinado era femenino, traía bubis, pestañas y uñas postizas y para colmo mis orejas perforadas y hasta Tampax usaba, lo más grave era que me estaba empezando a gustar, unas lagrimas estaban por brotar de mis ojos.

Cuando las amigas de Ana se fueron de inmediato reclame a mi tía Ana, “Tía, como es posible que aceptaras inscribirme como chica en la prepa y además de decirles que me encantaría asistirles en sus reuniones? Yo soy hombre, no me gusta vestir como mujer, lo que hiciste me va a hacer que deba permanecer vestido como chica siempre” y me solte llorando. Ana se acerco a mi, me abrazo y consolándome me dijo con voz muy tranquila, “Mira Cristina, se que te he metido en un tremendo lío, ya veremos como salir de esto, te prometo he haré lo posible por solucionarlo, mientras esto sucede te pido que sigas con esto y tengas fe en mi, aprende a disfrutarlo, es una experiencia mas en tu vida, te va a servir de mucho pues al transformarte en mujer tienes la vision que pocas personas puedes darse el lujo de adquirir, comprenderas mejor a las chicas y esto te ayudara mucho a lo largo de tu vida puesto que la mitad del mundo esta poblado con chicas”, yo le respondi “Y mi vida no cuenta? Que hay de mi experiencia como hombre? Como podré pedirle a una chica que salga conmigo vestido como estoy? Y mi identidad se perderá? Tarde que temprano alguien se dara cuenta de mi genero y mi reputación quedara destrozada” , Ana me dio un beso en la mejilla y dijo “Nada de eso, cuando podamos arreglar todo tu serás lo que quieras ser, si después de las experiencias que vivas quieres seguir como mujer pues así será y si no pues regresas a tu rol masculino, solo debes darte la oportunidad de seguir experimentando tu lado femenino un poco mas y el tiempo te dará la respuesta, por lo pronto deja de preocuparte y vamos a planear nuestra visita con la Rectora de la Universidad mañana, debes presentarte impecable para dar una buena imagen. Me dije a mi mismo “Imagen femenina desde luego”.
Ana llamo al salón de belleza y me hizo una cita por lo que de inmediato salimos, en el camino Ana me dijo “Voy a pedirles que te hagan un peinado mas femenino y que te pinten las uñas de un color mas juvenil, después iremos a la tienda donde compre tus bubis para que nos vendan un pegamento quirúrgico, no quiero que de repente alguna bubis se te salga del brasiere y te metas en problemas, al llegar al salón de belleza de inmediato me atendieron, una señorita hacia mi peinado poniéndome tubos en mi cabeza mientras otra pintaba las uñas de pies y manos, esta vez era de color rosa tenue cosa que agradeci pues el rojo era muy llamativo, luego de una hora estaba yo con mis tubos en la cabeza bajo una secadora de pelo, ya nadie me veía raro pues todo mi atuendo era de una chica asi que pase desapercibido, al terminar ya tenía un permanente en mi pelo el cual era voluminoso y totalmente femenino, una chica me dio un lápiz labial color rosa diciéndome “Retoca tus labios para que hagan juego con tus uñas” Así lo hice y al verme en el espejo ya era una chica con aspecto aun mayor, parecía de 18 años.

Saliendo del salón de Belleza Ana se dirigió a la tienda donde adquirió mis bubis falsas, compró un pegamento quirúrgico y al salir fuimos a la tienda de a lado donde vendían fajas y artículos para mejorar la figura, entramos y me dijo “debemos comprarte una faja larga para que puedas ocultar esa protuberancia que tienes entre tus piernas, con una falda volada nadie se dará cuenta pero en la Preparatoria usaras alguna veces shorts o faldas ajustadas que podrían delatarte, compramos dos fajas una tipo calzón largo y otra faja remodeladora que cubría desde las bubis hasta mi entrepierna.

Al llegar a casa Ana me pidió preparar la cena y después me pidió modelar para ella y me tomo varias fotos luego fuimos a ver la televisión y a platicar un poco antes de ir a dormir.

Por la mañana Ana me ordenó que me hiciera un lavado intestinal, luego me depile y me bañe cuidando no estropear mi peinado y antes de salir del baño debía ponerme un nuevo Tampax, “puajj” lo odiaba pero era necesario, luego me puse unas pantaletas que Ana escogió y me pidió que me recostara sobre la cama para pegar mis bubis, cuando el pegamento seco mis bubis eran inamovibles luego vino el brasiere, me puse la faja tipo calzon que oprimió mi masculinidad hasta perderla en un vientre totalmente plano, luego mis pantimedias transparentes, y el corssete, un fondo blanco corto de seda , una blusa rosa con olanes y una minifalda tipo lápiz ajustada, mis tacones rosas y en seguida Ana retoco mi maquillaje con algo de fundación, sombra de ojos y rímel en mis pestañas, un poco de lipstick y perfume. Estaba asombrado de lo bien que me veía, luego me puso unos aretes de aro, una cadena con un corazón de oro, anillos y pulseras, era yo una hermosa señorita y me exité al verme pero mi pene no pudo moverse ni un milímetro de entre mis piernas y sentí un poco de dolor, debía calmar mi ímpetu si quería continuar.

Desayunamos y nos fuimos a la Universidad para ver a la Rectora, al llegar sentía emoción y mucho nervio, había muchísimos chicos y chicas en los jardines pero me sentía fuera de lugar pues casi todas las chicas usaban pantalones, tenis y camisetas, ninguna usaba medias y tacones, yo era la única chica vestida formal y le comente mi inquietud a Ana pero ella me dijo “Tu no vas a ser como ellas, míralas parecen muchachos desarregladas, no señorita Usted vendrá vestida como debe ser una chica, coqueta pero muy femenina” esas palabras retumbaron en mis oídos, yo era un muchacho e iría a la escuela con la vestimenta mas femenina de todo el campus.
Seguimos caminando y Ana me mostraba las áreas, eran enormes, Ana me dijo “Esos edificios altos son la Rectoría, a la derecha veras los edificios de la universidad, cada uno corresponde a una especialidad, a la izquierda hay un largo edificio es la preparatoria, la mayoría de los estudiantes hacen su preparatoria en ese edificio y al terminar pasan a los edificios del otro lado según la carrera que escojan, vamos a la rectoría a buscar a nuestra amiga Tere que debe estarnos esperando para llevarnos con la Rectora.
Llegamos a la recepción y nos comunico la recepcionista que ya nos estaban esperando en la oficina de la Rectora a la cual amablemente nos llevo hasta la puerta, entramos y estaba la Rectora con la Sra. Tere y de inmediato nos recibieron, yo me sentía muy incomodo pero trate de comportarme lo mas femenino posible, la Rectora nos invito a sentarnos y con un formulario en mano inició el cuestionamiento.

R- Hola Cristina cuantos años tienes?
C- Buenos días señora, tengo 15 años
R- Te felicito por tu arreglo, te ves hermosa y formal, pareces de 18 años, aquí en la Preparatoria tenemos varias especialidades según la carrera que estudiaras, la Sra Tere me informó que deseas una Licencitura en Administración asi que podrías inscribirte en la prepa de esa Area ¿te parece bien?
C- Err si, creo que estria bien aunque siempre quise estudiar Ingenieria.
R- Ingeniería? Que vas a hacer en una carrera casi exclusive de muchachos, con tu imagen tan femenina creo que Administracion estará bien ok?
C- Bbueno, creo que si
R- Buena chica, las materias a estudiar son obligatorias casi todas, excepto los talleres pero no te preocupes ya escogió la Sra Tere tus 3 talleres, serían Corte y Confeccion, Cocina y Administracion Doméstica, todas las chicas escogen estos pues las preparan muy bien para el matrimonio.
C- Errr ¿Cuáles serian los otros talleres?
R- Son solo para hombres, Electricidad, Soldadura y Mecánica, no creo que debas estar ahí.
C- Mmm bueno, esta bien
R- Perfecto, ya habíamos llenado la hoja de información por ti asi que solo debes firmarla y esta listo tu registro, tu Tía debe entregarnos los demás documentos aunque son solo de rutina, solo debes tomarte unas fotos al salir de aquí en la siguiente puerta para llenar tu expediente. Por cierto, te informo que tenemos el próximo sábado un baile de “Rompe hielo”, es de gala, sirve para que todos los estudiantes se conozcan y se diviertan, eso hace más agradable el inicio de las clases, tenemos la costumbre de que los chicos escogen a su pareja desde el Jueves, ninguna chica se queda sin pareja pues en caso de que alguna chica no sea escogida nosotros la asignamos a algún chico sin pareja así que todos se divierten.
C- Err ¿Un baile? ¿Con un chico? Lo siento prefiero no asistir, no se bailar.
R- No seas tonta niña, a tu edad casi nadie sabe bailar pero se las ingenian, eso no es obstáculo, además es obligatorio pues forma parte de nuestros estatutos de admisión.
C- No se, quizás deba platicarlo con mi Tía
A-Pero que debemos platicar Cristina? Es perfecto, no te apures hoy mismo te llevo para comprar tu vestido y que seas la envidia de las demás chicas, además vas a conocer algún chico y eso es bueno para que formes tu grupo de amistades.
C- Bueno Tía si tu lo dices esta bien

Nos despedimos, salimos de la oficina y fuimos al set de fotografías, me tomaron muchas fotos, tanto de cuerpo completo como de cara, nos dijeron que también servían para el anuario de la escuela.
Al caminar hasta el auto yo iba molesto, el traquetear de mis tacones hacía que todos voltearan a verme, algunos silbidos de los chicos se escuchaban pero no me importaba, estaba frustrado y me sentía defraudado por mi Tía.
Ana notó mi enojo y me dijo “Que te pasa Crity?, pareces enojada”, yo le respondí “Que que me pasa? Pues lo que pasa es que todo está mal, me inscribieron en un área que no quería, debo asistir a talleres femeninos y para colmo el Sábado saldré con algún desconocido vestido de mujer, eso es lo que pasa Ana”
Ana me contesto “Y que querías que hiciera?, el hecho de que te admitieran sin requisitos ya era demasiado, tenía que aceptar los términos que ellas habían acordado, además de todos modos vas a asistir a la prepa como chica asi que que mas dá? Mejor disfrutalo, ya calmate y vamos a comprarte un bonito vestido para el baile, no puedo aguantarme las ganas de verte con un despampanante vestido de fiesta”.
Nos subimos al auto y fuimos a una tienda especializada en vestidos de fiesta, yo estaba confuso, entramos y de inmediato Ana tomo la iniciativa y fuimos a un área donde había muchísimos vestidos, cortos con crinolinas y strapless, ana tomo 3 de ellos y me pidió que los probara, era uno aziul, otro rosa y uno rojo, uno a uno me los puse y salía para que Ana los viera, finalmente Ana escogió el rojo, luego le pidió a la dependienta un brassiere strapless y me hizo probarlo junto con el vestido Rojo, era muy corto y la falda abria con las crinolinas, la verdad es que se me veía fabuloso y hasta me gustó, Ana compró las dos cosas y luego fuimos a una zapatería por unas sandalias de tacon alto rojos, Ana me dijo que debían emparejar con el vestido, compramos los zapatos y finalmente compramos en una tienda de lencería unas medias, unas pantaletas muy extrañas y otro liguero, las medias eran negras muy transparentes y caras pero aún asi me compro todo, luego pasamos por la tienda de aretes y me compro unos aros de oro grandes, la cara de Ana estaba Feliz comparada con la mía, ya me imaginaba yo en el baile con un tipo y yo llevando todas esas cosas femeninas.

Al llegar a casa Ana llamo al salón de belleza donde me hizo una cita para el Sabado, pidió un tratamiento completo de belleza incluida la depilación, maquillaje el peinado y dese luego mis uñas, después me pidió ponerme todo lo que me había comprado, me desvestí y lo primero que hice fue ponerme las pantaletas negras, eran diferentes pues tenían una abertura en laparte inferior, las estaba mirando en el espejo cuando Ana entró y me dijo “No Cristina, cuando usas medias con liguero debes ponérte primero el liguero y las medias y sobre el liguro van tus pantaletas, de otra forma cuando vallas al baño tendrías que desabrochar el liguero de las medias para bajarte tus pantaletas”, Asi lo hice y aproveche para preguntar a Ana porque mis pantaletas estaban abiertas de la parte trasera por lo que Ana me dijo “Es la moda, Muchas chicas las usan para cambiar su Tampax sin necesidad de quitárselas”, eso era verdad pues el hilo de mi tampax salía por la apertura trasera.

Me quite la pantaleta, me puse el liguero y después las medias, luego abroche las correas del liguero a mis medias, despues me puse nuevamente mi pantaleta, luego abroche el brasiere straples por delante, le di media vuelta y lo ajuste a mis bubis, me quedo muy bien con mis bubis pegadas, luego me puse el vestido, las crinolnas rosaban mis piernas enfundadas en el nylon y me exitaba, luego los tacones y finalmente mis aretes, me vi al espejo y Guauuu, vi a una hermosa y muy sexy chica en un mini vestido que dejaban ver mis largas piernas, los tacones me daban un toque super sexy, la verdad tenía que admitir que me gustaba era delicioso y las medias se sentían increíbles, no aguantaba mi exitación, un sentimiento muy femenino se apoderó de mi, ya no luchaba con mi masculinidad, ahora era toda una chica, muy a mi pesar.

Ana me dejo usar el vestido toda la tarde y yo no dejaba la oportunidad de tomarme fotos y yo de mirarme ante cualquier espejo por el que pasaba ante la sonrisa de Ana.
Despues de cenar Ana me pidió guardar cuidadosamente mi nuevo vestido y las otras prendas, debían estar impecables para el baile, esa noche me dejo dormir solo con mis bubis, brasiere, unas pantaletas y mi baby doll, no pude dormir nada, estaba sumamente exitado.
A la siguiente mañana Ana me dejo vestir pantalones, de chica claro, una blusita de tirantes sin mangas y unos flats, andaba muy comodo, sobre todo sin mi Tampax, anduve contento y servicial todo el día, limpie la casa, lave y planche la ropa y ayude con los alimentos, por la noche mientras lavaba los platos Ana se puso a platicar conmigo diciendo “Sabes Cristy, hoy llame a Tere y le pregunte si ella sabía quien seria tu galan para el baile de mañana y sabes que me dijo?, tu acompañante será Jorge, el jardinero, ¿lo recuerdas? Es el muchacho que te beso en la mejilla, el es estudiante de la carrera de Ingenieria y me dijo Tere que en cuanto te vio salir de la Rectoría de inmediato fue con la Rectora y pidió ser tu acompañante antes de que alguien mas lo hiciera, ya ves chiquilla serás muy popular entre los chicos”, yo quede perplejo, el saber que Jorge seria mi acompañante me paralizo, por un lado tenía mucho miedo de salir con algún chico pero por otro el saber que era Jorge me dio mas confianza y un gusto que no pude ocultarle a Ana, ella se dio cuenta y me abrazo diciéndome “Deja fluir tu feminidad cariño, no la reprimas, después de todo es tu primer cita y la vas a hacer como toda una mujercita”. Estaba yo totalmente confundido, sentía emoción y al mismo tiempo miedo y enojo, mi mente estaba cambiando ya no era yo Cristian el joven pueblerino que apenas hacía unos días había llegado a la casa de mi tía, ahora era Cristina, una chica emocionada con su primer baile en compañía de un chico, pero por que debía ser de otra manera? Ya no quedaba en mi imagen ninguna pizca de hombre, vestía pestañas postizas, aretes, un peinado femenino, maquillaje, bubis, brasier, blusa, pantaletas, unos pantalones de mujer y unas sandalias femeninas, mis uñas estaban pintadas y usaba anillos, pulseras y collar, ¿Qué chico podía jactarse de serlo vistiendo lo que yo traía puesto?, esa pregunta me quitaba el sueño ya cuando estaba en la cama, sin embargo dormi como angelito esa noche, o debo decir como angelita?.

La mañana fue normal, Ana me informó que la cita en el salón de belleza era a las 12 de medio día, me pidió que me bañara, que me hiciera un lavado intestinal triple pero cuando lo iba a hacer note que la canula que me insertaba en mi ano era mucho mas gruesa, mas del doble que la anterior, trate de introducírmela pero me dolía por lo que llame a mi Tía y ella me dijo, “Si cristy, hay varias medidas de canula, 3 para ser precisa, te puse la siguiente medida para que el lavado sea mas efectivo y además de que con el uso de tus Tampax ya tu colita estaría entrenadita pero si te duele al insertártela usa mas lubricante y relájate pues entrara y asi podras usar Tampax mas grandes y por ello mucho mas protectores”, lubrique el artefacto y poco a poco fue entrando, cuando la parte gruesa me penetró por completo, seti una sensación nunca antes experimentada, fue riquísimo y de inmediato tuve una erección y una explosiva eyaculación, guau me exite mucho, me sentía en el cielo, comencé a mover la canula dentro y fuera de mi ano, el tibio liquido, el lubricante y mi exitacion hacía que mis movimientos se aceleraran entonces sucedió de nuevo, un torrente de esperma broto de mi pene explosivamente y caí rendido, el liquido invadió mis intestinos y permanecí acostado varios minutos, fue algo nunca antes experimentado, agradecí que Ana no se dio cuenta, me senté en el retrete y expulse el liquido, de inmediato lo hice de nuevo dos veces más como se me ordenó pero en realidad era un deseo incontrolable, me estaba masturbando por mi propio ano pero no me importaba pues la maravillosa sensación lo valía, finalmente termine por cierto muy cansado pero satisfecho.

Me bañe y me puse mi Maxi Tampax, uff se sentía enorme y luego mis nuevas pantaletas, el hilo salía por la apertura trasera, lo jale un poco y disfrute la sensación del invasor, Sali del baño y ya estaba en mi cama una blusita, un brasiere y unos mini shorts además de unas sandalias de piso, me puse todo y Sali del cuarto, estaba como una chica informal, sin medias ni tacones, sentía una libertad pues no usaba fajas, entonces fui a desayunar y Ana me vió y dijo, “Valla hasta de fachas te ves bonita, eres una niña afortunada” reímos y desayunamos, recogimos todo, arreglamos las habitaciones y sacamos la indumentaria que vestiría para el baile, Ana la acomodo para que no se arrugara y cuando nos dimos cuenta era hora de ir al salón de belleza, de inmediato subimos al auto y cuando llegamos al salón me di cuenta que era distinto al que acostumbramos, era más lujoso y grande, Ana me comento “Te darás cuenta que estamos en un salón distinto y mucho más lejano que el que acostumbramos para que nadie te reconozca, aquí ellos saben que eres un chico, debí decírselos porque te someterás a una depilación completa, te dejaran sin un rastro de pelo sobre todo en tus partes intimas por eso se los dije pero no te apures, es un lugar donde acuden muchos chicos como tú que también gustan de vestir como chicas, de hecho la mayoría de las chicas del salón son hombres pero te sorprenderás lo bueno que son en maquillaje y peinado”, yo me encogí de hombros, que podría pasar después de todo lo que ya había experimentado?.

Cuando entramos al salón de belleza había muchas mujeres de todas las edades, nos recibió la recepcionista y de inmediato me llevaron a un salón privado, me desnudaron y me llenaron todo mi cuerpo con una crema color verde, debía permanecer acostado sobre un colchon de hule blanco boca abajo, luego de unos minutos una chica me limpio la crema y meticulosamente depilo cada pelo de mis pompis, ella sonriendo me dijo “Voy a quitarte tu Tampon pues debo retirar los pelos de ese lugar”, con un movimiento brusco jalo el hilo del Tampax al tiempo que yo gemi, luego me quitaron todo el pelo de mis testículos y del área alrededor de ellos, después las axilas, y en mi cara pusieron unas bandas de tela con cera, al principio fue doloroso cuando arrancaban mis pocos pelos de cara y barba, siguieron los brazos y piernas y finalmente me metieron en una bañera con un liquido espeso parecía lodo, el lodo también se me unto en toda la cara ,la chica me explico que en 20 minutos el liquido penetraría cada poro para destruir cualquier indicio de pelo y retrazar el crecimiento, ella me dijo que para poder destruir el sistema de crecimiento en forma permanente debía asistir después a varias sesiones para un tratamiento de depilación con rayo laser, finalmente me di una ducha y me vestí, Salí del cuarto y me entregaron otro super Tampax que tuve que insertármelo, después me acomodaron en una silla de lavado de pelo, luego me hicieron un corte de pelo y un permanente con rollos más pequeños de los usados anteriormente, mientras los químicos de mi pelo trabajaban me quitaron las uñas falsas y pusieron unas nuevas más largas, tanto en mis manos como en mis pies, las pintaron de un rojo muy brillosos con alguna decoración de puntos negros y blancos mis uñas se veían increíbles, posteriormente usaron el tratamiento de rayos ultravioleta, ya sabía que era para tener uñas falsas puestas por mucho tiempo, al terminar depilaron mis cejas y me llevaron a secar el pelo, ahí permaneci casi una hora leyendo revistas de chicas jóvenes, me parecieron muy interesantes sobre todo la combinación de prendas femeninas y los colores, cuando la secadora paró me llevaron a la silla del peinado, arreglaron mi pelo, ahora era corto pero muy femenino, lo tenia medio rizado y había rayos de colores en él, mi maquillaje fue retocado pero las sombras de ojos en mis parpados tenían 3 tonos metalicos y un delineado impactante mis ojos se veían enormes y sexys.

Salimos del salón y Ana me llevo a casa para vestirme, una vez vestida con todo el atuendo Ana, para mi sorpresa, me pidió quitarme el tampax, fue fácil solo levante mi vestido y la crinolina y estire el hilo, sentí un hueco como que algo me faltaba en mi trasero.
Faltaba una hora para que Jorge pasara por mi asi que Ana me ofreció una copa de vino para relajarme, me tome 3, mis nervios desaparecieron y solo tenía muchas ganas de que todo empezara, me sentía como un niño antes de abrir sus regalos navideños, como mariposas en mi estomago y cada 10 minutos no podía dejar de verme al espejo y retocar algo de mi maquillaje, acomodar mis largos aretes o algún cabello desalineado, cuando escuche un auto que paraba afuera de casa le dije a Ana, creo que Jorge llego, pero Ana me dijo “espera un momento, te voy a dar este bolso que debes llevar contigo, tiene un celular, las llaves de la puerta, rímel, lápiz labial, polvo base de maquillaje, unos pañuelos desechables, unos tampax y un perfume, también deje un par de condones por si acaso”, yo me pregunte “Condones??” pero decidi mejor no preguntar.
Jorge llego y al abrirle ambos quedamos sorprendidos, el me miro con una gran sonrisa diciéndome lo bella que estaba y yo quede asombrado de ver al jardinero en smoking rasurado y limpio, se veía sumamente guapo y me sonroje por mis pensamientos, Jorge traía una flor que de inmediato coloco sobre mi bubi izquierda, me tomo de la mano y me llevo a su auto no sin antes de despedirnos de Ana quien con una enorme sonrisa nos dijo “Diviertanse mucho”.

Salimos Jorge y yo rumbo al baile, me sentía toda una princesa, no podía dejar de ver mis hermosas uñas adornadas en mis manos, sentía el tintinear de mis enormes aretes y me encantaban las rojas y brillantes uñas de mis pies contrastantes con mis sandalias de tacon.
Llegamos al salón de baile y al entrar del brazo de Jorge me di cuenta que todos los chicos me veían asombrados y saludaban mientras que las chicas tenían una cara de recelo, era obvio que era el centro de atención quizás por ser nueva pero quería suponer que era porque me veía despampanante, estaba muy emocionada, Jorge me invito un refresco y después bailamos mucho tiempo, nunca antes había bailado y menos como una chica pero Jorge amablemente me fue llevando, en poco tiempo ya bailaba bien pero únicamente la música romantica, cuando la música tocaba en ritmos de baile suelto le pedia a Jorge que nos sentaramos y asi podía descansar un poco mis pies adoloridos por los tacones altos.

Una pieza que bailamos me marco para siempre, era de los Bee Gees “I Started a Joke” que en español se llama “Yo comencé la Broma”, Jorge me abrazo fuertemente y me planto mi primer beso en la boca, quede estupefacto, de inmediato pensé que como era posible que siendo un chico mi primer beso fuera con otro chico, mi mente reacciono y con un comportamiento de disgusto le pedi a Jorge que me llevara de regreso a casa, Jorge me pidió disculpas diciéndome “Disculpame Cristy, no fue mi intención ofenderte, la músico me puso romantico y la verdad es que me gustas mucho, no lo pude evitar, eres una chica muy hermosa y quiero pedirte que seas mi novia formalmente” mi rostro enrojeció, por un lado estaba sumamente emocionada de que un chico muy guapo y atento quisiera ser mi novio, por otro lado mi mente me decía que un chico no debía ser novio de otro chico, no al menos de que los dos estuvieran consientes de que ambos eran hombres y yo estaba seguro que Jorge no sabia que yo era un chico, decidi calmarme y tratar de decirle mi secreto pero debía ser cuidadoso y pensar bien la forma de hacerlo.

Ya calmado seguimos en el baile cuando de pronto para la música y un maestro de ceremonia toma el micrófono diciendo “Llego la hora de seleccionar a la pareja que representara a la Universidad en los eventos, la pareja que voy a mencionar fue cuidadosamente seleccionada por un comité de maestros y por la Rectora de la Universidad tomando en cuenta la elegancia y buen vestir, su carisma y belleza y su varonil presencia en el caso del hombre y graciosa feminidad en el caso de la mujer, les prsento al Rey y Reyna de la Universidad, Jorge y Cristina, les pido un aplauso para ello, por favor suban al estrado”

En medio de muchos aplausos y gritos de aceptación Jorge y yo subimos al estrado yo estaba emocionada hasta las lagrimas y Jorge sonreía y levantaba los brazos en señal de triunfo, nos pusieron nuestras coronas y me obsequiaron un ramo de flores rojas que hacían juego con mi vestido, luego nos sentaron en dos majestuosos sillones mientras la fiesta continuaba, en ese momento me vino a mi mente mi madre, ¿que pensaría de mi? Si solo supiera que en solo unos días era yo toda una mujercita, ella había enviado a estudiar a su querido hijo a la universidad y lo que tenia ahora era a un hijo en faldas tacones y maquillaje, me asuste mucho pues sabía que esto era difícil de parar y quien sabe que pasaría después.

Cuando el baile termino subimos al auto de Jorge y en el camino mis pensamientos trataban de poner orden buscando la forma de decirle a Jorge que yo era un chico antes de que la cosa fuera mas lejos, de pronto adverti que no estábamos tomando el camino a casa y pregunte “¿A dónde me llevas? Este no es el camino” Jorge sonrio y me dijo “Quiero que conozcas mi lugar secreto donde medito algunas veces”, llegamos a la orilla de un río en la montaña y desde ese sitio la Luna iluminaba un precioso lago a poca distancia, entonces me pidió que lo besara, yo me negué a pesar de que ganas no me faltaban, el insistió y se me acerco hasta el punto donde no pude resistir, nos besamos al principio con pequeños besos, Jorge modia mis labios y trataba de meter su lengua en mi boca yo trataba de que eso no ocurriera pero de pronto me calente y lo bese apasionadamente, nuestras lenguas jugaban y las manos de jorge pronto estaban en mi entrepierna, me asuste y lo aleje, no quería que descubriera mi pene que ya estaba erecto, sin embargo y para mi sorpresa el lo toco y lo acaricio sin dejar de besarme, yo hice lo mismo con su pene, estaba muy grande y completamente erecto, Jorge se desabrocho sus pantalones y me mostro su virilidad, casi hipnotizada me fui ecercando a su pene y comencé a besarlo, mi lápiz labial dejaba marcas en la cabeza de su pene, pronto yo ya estaba haciéndole sexo oral mientras Jorge metia sus dedos en mi colita atravez de la apertura de mis pantaletas, estaba exitadisima y segui metiendo hasta el fondo de mi garganta el pene de Jorge, en pocos minutos Jorge exloto arrojando enormes borbotones de semen dentro de mi garganta, yo lo tragaba y no quería que se me escapara ni una gota, pronto yo también me vine en mis pantaletas con una descarga nunca antes experimentada, al terminar ambos quedamos exhaustos, hasta ese momento comprendi que Jorge había descubierto mi pene por lo que mi secreto estaba expuesto, entonces Jorge tomo la iniciativo y me dijo “Sabes Cristy, hace unos días platique con Ana y le pedi su consentimiento para verte regularmente tratando de convencerte de que fueramos novios, tu tia no tuvo mas remedio que decirme tu secreto pensando que eso me alejaría, al principio me desiluciono pero durante varias noches no pude dormir pensando en ti, seguía enamorado, no me importo que no fueras una chica y regrese a comentárselo a Ana, entonces Ana me dio su aprobación con la única condición de que tu me aceptaras, asi que no debes preocuparte, te acepto como eres pero lo único que no soportaría es verte alguna vez vestido de chico, si me aceptas deberás ser una mujer de ahora en adelante, que dices?”. Yo no lo pensé dos veces y le respondi “Siii , estoy de acuerdo nunca antes me había sentido tan bien como ahora, te acepto yo también, siempre seré Cristina”, entonces nos besamos nuevamente y después Jorge me insinuó que si podíamos hacer sexo pero esta vez por mi ano, yo estaba tan caliente que acepte, entonces nos fuimos al asiento trasero del auto, Jorge se sentó en medio, sin pantalones ni calzoncillos, yo me puse de frente a él con mis piernas sobre sus hombros y mi cabeza entre los asientos delanteros, mi ano apuntaba directamente a su pene, entonces Jorge delicadamente inicio con la penetración, me dolia muchísimo pues su pene era muy grueso, Jorge lo retiraba un poco y lo intentaba nuevamente, asi lo hicimos hasta que de repente mi ano se abrió y dejo pasar al intruso, fue un dolor indescriptible pero en cuanto entro su glande en mi ano el dolor se convirtió en placer, Jorge me penetro hasta el fondo y con movimientos rítmicos me hizo gritar de placer, fueron solo un par de minutos antes de que ambos nos viniéramos, sin sacarme su miembro levanto mi cabeza y me beso apasionadamente, de inmediato sentí en mi colita como empezaba a crecer nuevamente el miembro dentro de mi y repetimos el acto, finalmete terminamos, nos separamos y sintiendo que el semen de Jorge estaba a punto de salírseme de mi colita me inserte un tampax para evitarlo, quería tener ese liquido dentro de mi, amaba esa sensación.

Jorge se limpio con un pañuelo, se vistió y prendió un cigarrillo. Yo me quede pensativa, todo fue maravilloso esa noche, me aceptaron como mujer, mi primer baile, mi primer beso, mi primer novio, mi primer sexo oral y mi primer sexo anal, que mas podía pedir?. Cristina había nacido



If you liked this post, you can leave a comment and/or a kudos!
Click the Thumbs Up! button below to leave the author a kudos:
up
7 users have voted.

And please, remember to comment, too! Thanks. 
This story is 17972 words long.